Me gusta la Navidad
Amí me gusta todo esto. Quiero decir que me gusta la Navidad y sus regueros. Entiendo que esto no tiene mucho prestigio intelectual, o entiendo que no tiene ninguno, porque la modernidad premia a los cínicos, a los descreídos y a los pesimistas. Parecen más avispados. Seguramente lo sean. Me da igual.
A mí me conmueve el ancho misterio del diciembre de cada año que va desgajándose como una mandarina. Preparo el cuerpo para el rito. Algo se está cocinando dentro de mí, algo hierve lentísimo y huele a las especias de cuando fui niña. La sensación permanente de que algo va a suceder se estrecha, se estrecha, se estrecha… ¿Viene de fuera? ¿Está ya dentro, en la entraña de la vida?
No hará daño. Pertenece a mí. ¿Es algo antiguo, es algo nuevo? ¿Quiero algo que ya sé, algo que una vez supe? El tiempo no importa.
Todo fue o todo está a punto de ser, la línea es finísima. Es inevitable: estoy esperando algo. Hay algo que se acerca. Noto cómo se........
