Políticos tóxicos versus memoria constituyente
Hoy hace tres años que votamos en las últimas elecciones generales y 49 de la apertura de la Legislatura Constituyente en 1977. Dos efemérides que evocan sensaciones fuertemente contradictorias. Recién salidos de la dictadura franquista, en la España de 1977 estaba todo por hacer (inflación del 20%, déficit exterior insostenible, conflictos laborales y desaceleración económica), pero, afortunadamente, los diputados recién elegidos supieron dialogar para buscar juntos solución a los problemas, verbigracia Los Pactos de la Moncloa, y voluntad política para hacer un país y una Constitución para todos. Ahora, por el contrario, tenemos una situación infinitamente mejor que la de entonces, y, desgraciadamente, unos políticos que han sustituido el dialogo por el insulto. Si hoy se sometiese a votación, la gente los cambiaría por los futbolistas campeones del mundo, que han demostrado que juntos somos más fuertes.
Como en todas las generalizaciones, hay que hacer la salvedad, obvia, de que no todos los políticos son tóxicos, pero estos opacan el buen hacer del conjunto. Les perdonaría con gusto........
