menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El sabio de las plantas que amaba el ‘jazz’

49 0
14.03.2026

Cuando el nombre de Wolfredo Wildpret salía a colación se solía decir que era el último sabio vivo de Canarias. Había ejercido como catedrático un largo magisterio en la botánica de esta tierra y tenía asegurada la continuidad de su labor en generaciones de discípulos, pero no cultivó la arrogancia, siempre conservó la humildad. Por eso, en efecto, este paisano que nos dejó ayer con 92 años era un sabio.

Había noches que Gilberto Alemán, mi hermano Martín y yo no nos íbamos a dormir, tras nuestros maratones periodísticos, sin compartir la tertulia con Wolf en la esquina de Sabino Berthelot -célebre botánico, a su vez-, junto a la Plaza Weyler, donde los dos amigos eran vecinos. Siempre aprendías hablando con él en todos los órdenes de la vida. Cuando viajó a Hannover en 2003 para ser investido doctor honoris causa de la Universidad Leibniz -mucho antes de recibir el Premio Canarias de Investigación- comprendí que aquel científico de relieve internacional era injustamente desconocido en su tierra, donde se le consideraba un político local, por su etapa de consejero en el Cabildo, que daba clases en la Universidad........

© Diario de Avisos