Algo más que un cuento de Navidad
03 de enero 2026 - 03:07
El corazón se me encogió cuando vi su nombre iluminando la pantalla del móvil. Aquel viejo amigo —muerto hace ya un tiempo— parecía enviarme un mensaje desde alguna esquina del más allá. El mensaje del wasap era lacónico, casi telegráfico, pero lleno de emoción :“Paz, salud y esperanza”. Tres palabras sencillas. Tres destellos en la oscuridad del móvil. Me quedé helado. ¿Sería una broma, una coincidencia? Tal vez alguien heredó su número y quiso desearme felices fiestas, sin saber que habitaba con un número fantasma.
Pero algo en mí quiso creerlo. Aquella voz silenciosa que le sobrevive al tiempo, el eco de su risa en las sobremesas,........
