ODISEA, columna de Martín Santiváñez
Algunos han de pensar, los más ingenuos y los más perversos, que ganar una elección es el fin del camino, la isla soñada, es Ítaca que se aproxima en el horizonte. Los más ingenuos piensan así porque celebran los hitos sin calibrar el final. Los más perversos porque creen que todo se resetea a su favor, que todo comienzo, toda crisis, todo espasmo es un nuevo llamado a promover su egoísmo, su soberbia, su ambición. Ingenuos y perversos se equivocan porque........
