La que a tres amos sirve
Tratando de servir a sus tres amos, Claudia Sheinbaum es incansable haciendo piruetas, retorciéndose, girando en una dirección y luego la opuesta.
Porque tironean de ella en direcciones contrarias y la presidenta está siempre balanceándose en un precario equilibrio, dos de ellos no están dispuestos a negociar y no dudan en mostrarle quién manda mientras que el tercero, está más necesitado de su apoyo que nunca.
Su lealtad es inquebrantable para con su padre político.
De no ser por Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum Pardo quizá estaría por jubilarse de la UNAM como profesora tras una larga y gris trayectoria, probablemente publicando encendidas editoriales que nadie leería sobre el cambio climático en algún medio marginal.
Pero hace más de un cuarto de siglo........
