Ningún gobierno tiene derecho de destruir a su propio pueblo en paz
El debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva -y profundamente hipócrita- del derecho internacional.
Se invoca la "soberanía", la "no intervención" y el "orden jurídico internacional" como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas.
Como si la soberanía estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecución, la tortura, el exilio masivo y la supresión completa de la voluntad popular. No lo es.
Maduro con uno de sus promotores en México.........