Qué será de nuestro futuro
Np es que falten respuestas. Lo difícil, a estas alturas, es dar con las preguntas adecuadas en un mundo que parece haber perdido la medida del sentido común.
Mascotas en el Metro. Eskerrik asko a Elixabete Etxanobe
Ahí tenemos a Trump actuando en Irán como si la estabilidad mundial fuese un reality show más. Y mientras este personaje dirige el mundo, medio planeta contiene la respiración por el suministro de petróleo, la inflación, el futuro y el bienestar... dependiente –todo ello– de Ormuz. Y no es el único que pisotea la racionalidad, los derechos humanos o el multilateralismo. Le acompañan Netanyahu, poniendo patas arriba el Oriente Medio, o Putin machacando Ucrania.
Las consecuencias no las pagan quienes juegan al Risk geopolítico desde despachos blindados. Las pagan quienes reciben las bombas y, en derivada, las familias normales. Todas a la vez. En todas partes.
Y a esta triste fiesta del desorden mundial hay que añadirle el cambio climático, la crisis energética, el auge de las extremas derechas y de regímenes autoritarios de todo tipo, los movimientos migratorios y las reacciones xenófobas, la vivienda, la polarización política, la desinformación industrializada, o la inteligencia artificial, presentada simultáneamente como el futuro y como la probable sustituta de media humanidad.
Vivimos tiempos peligrosos. Lo único seguro es que no hay nada seguro y es lógico que nos surjan preguntas: ¿a dónde nos lleva todo esto?, ¿qué verán nuestros hijos e hijas?, ¿qué vejez nos tocará? Preguntas sencillas con........
