menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Los funerales del pollo

18 0
23.06.2026

LA HABANA, Cuba ― No eran unos pollos distintos; eran como todos los pollos: dos patas, dos muslos, pechugas, ninguna singularidad; al menos ninguna otra diferente a que fueron enviados con muchísimo amor para que yo pudiera alimentarme, y para que no me diera un soponcio y cayera en medio de una avenida donde existe siempre alguna lejana posibilidad de que me atropelle un auto.

Fue grande mi alegría, una alegría que se hizo mayor cuando los sostuve en las manos para acomodarlos en la nevera. Yo ponía un muslo en el fondo vacío y sonreía. Lo destinaba al asado, quizá para freírlo, tostadito, crujiente, alimenticio, alimentador. Un pollo rubio, rozagante, tanto como si fuera un amante de bellas fruslerías, uno de esos que te lleva a sentarse alegremente a la mesa.

Yo fui feliz y muy pronto hice un........

© Cubanet