42 segundos y 14 oros
El canal deportivo de la televisión cubana nos regaló hace pocas horas una película, basada en hechos reales, que me pareció muy interesante. Y ella me llevó de nuevo ante la computadora…
Se titula 42 segundos, y ese es el tiempo en que la selección masculina de polo acuático de España estuvo muy cerca de lograr un triunfo sorpresivo en casa cuando se efectuaron los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992.
La cinta, más allá de su dramatización, tiene la virtud de devolvernos a un tiempo en que el deporte parecía latir con una intensidad distinta.
En uno de sus pasajes, casi como un anuncio dentro del anuncio, se menciona un partido contra la selección de Cuba. Apenas unos segundos, pero suficientes para que uno, desde nuestro país, sienta un pequeño estremecimiento.
Sí, porque si algo caracterizó a aquellos deportistas cubanos fue precisamente eso: la voluntad, la fiereza noble, el espíritu de no rendirse jamás, incluso cuando el marcador o la lógica parecían inclinarse hacia otro lado.
Y, en el recuerdo, quedó la hazaña de nuestro país: ¡Quinto lugar en la tabla general de medallas, impulsado por 14 de oro!
Ese partido, aunque no ocupa un lugar central en la película, sí lo tuvo en la memoria de quienes seguimos aquellos Juegos. España, anfitriona, empujada por un público que convertía la piscina en un hervidero emocional. Cuba, con su estilo........
