Vivir el 2026: más allá de sobrevivir
El 2025 nos enseñó a resistir, pero también aprendimos que el 2026 tampoco transcurrirá fuera de nosotros, sino dentro, y solo quien fortalece su mente y halla el sentido de la vida, siente realmente el inicio de algo distinto y se prepara.
No basta con que cambie el calendario, también debe modificarse la manera en que enfrentamos lo cotidiano, sobre todo cuando son tiempos de escasez porque la mente humana es el recurso más valioso.
Fueron 12 meses de convivir con sobresaltos en 2025 sin perder colectivamente la calma ni la fe, aunque individualmente uno se siga exasperando ante cada contratiempo que parece presentarse como el irresistible.
Las carencias no determinan la dignidad, sino la actitud ante ellas para descubrir la lección que encierra cada uno de los problemas materiales, en cuyo enfrentamiento se puede definir el valor humano de una persona, su esencia moral, espiritual o ética.
Esa cualidad no radica en la cuantía de........
