Milagro en Cinti
El de las bodas de Canaán es un milagro que encierra simbología de gozo, abundancia y el inicio de la Nueva Alianza, con el vino como hilo conductor. Y es que esta bebida ha requerido para su elaboración, desde su origen hace casi 8000 años en el Cáucaso, cuando no de un milagro, de muchas cualidades que por sí solas revelan indicadores de evolución cultural.
Fue la corona española la que trajo la uva para vinificación a América. En el apogeo del siglo XVI, el Virreinato de Perú era una potencia vitivinícola con más de 40.000 hectáreas sembradas, desplegando luego el cultivo a Charcas, donde la Listán Prieto, bajo el nombre de Negra Criolla, encontró su hábitat ideal en el valle de Cinti en manos de los primeros monjes del Priorato de Camblaya.
En la actualidad, el vino industrial está normalmente hecho de vides post-Filoxera (plaga que en el siglo XIX obligó a modificar la genética de muchas variedades europeas), cultivadas con agroquímicos de todo tipo, usando levaduras ajenas, empleando procesos industriales complejos y corrigiendo “errores” de la naturaleza. La “industria” del vino busca estandarizar, dar consistencia y maquillar imperfecciones. Simplificando, ocultar es una forma de mentir.
En contrapartida ha resurgido la corriente del “vino natural”, que es probablemente el intento de minimizar la intervención en los procesos de cultivo y vinificación, empleando muchas veces métodos ancestrales, y que, simplificando nuevamente, busca........
