Pongamos que hablo de Roma
Les propongo un juego sencillo. Siguiendo una lectura apropiada para estos días, me ocuparé de las miserias de la Roma imperial, hace 2,000 años. Como ustedes no son brutos romanos ni bolivianos, seguramente aplicarán estas incidencias a algún reino contemporáneo. Deslindo toda responsabilidad por las aventuradas conclusiones que ustedes saquen.
Cornelio Tácito escribió sus Anales empezando por la muerte de Octavio Augusto y una sucesión de emperadores en general oscuros. Quienes creen que nada podemos aprender de los Anales quizá ignoran que el tacitismo político fue relevante, por ejemplo, en el siglo XVII. Antes, en el Renacimiento, Maquiavelo ya citaba a Tácito en sus Discursos sobre la primera década de Tito Livio. Uno de los amigos epistolares de Nicolás, Francesco Guicciardini, fue un adelantado e influyente lector de Tácito.
No leíamos a Tácito ni a uno de sus modelos, Tucídides. Por eso repetíamos como loritos que la política se desprende de la moral y es “científica” a partir de El príncipe de Maquiavelo. Por ejemplo, es........
