Los casos de linchamientos y torturas
En Pocoata, norte de Potosí, tres jóvenes acusados de un robo fueron sacados de una dependencia policial, sufrieron torturas que se hicieron virales y posteriormente aparecieron muertos. Poco después, en Viacha, un niño gritaba desesperado mientras una multitud avanzaba sobre tres adolescentes acusados de robo. “¡No lo maten, somos huérfanos!”, imploró en medio de la tensión. Entre ambos episodios existe un hilo conductor inquietante: la creciente incapacidad del Estado para garantizar que la ley prevalezca sobre la violencia. Los hechos han generado conmoción nacional y obligan a una reflexión que va más allá de la crónica policial. No estamos únicamente frente a delitos particularmente graves........
