Utopía
En diciembre de 1950, la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de San Francisco Xavier publicó un libro titulado •Declaraciones Fundamentales de los Derechos Humanos”, en cuya “Introducción” se lee: “A través de los documentos registrados en esta publicación (…) puede verse el esfuerzo incesante del hombre, desde la época de la servidumbre, para conquistar y establecer en fórmulas escritas, derechos considerados fundamentales en orden al desarrollo integral de su personalidad, así como la esperanza siempre renovada, a pesar de tantas y tan amargas experiencias, en que algún día esos derechos inherentes al individuo como ciudadano del mundo, han de tener vigencia y validez universales”.
Ese es el sentido en que entendemos el término “utopía”, no el etimológico que nos habla de un “no lugar” y, por tanto, de algo que no existe. Compartimos la opinión de Eduardo Galeano que dice de la utopía: “Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar”.
Antes que él, Moro (“Utopía”), Campanella (“La ciudad Sol”) y Bacon (“La nueva Atlántida”),........
