¿Y ahora?
La suscripción del acuerdo entre el gobierno del presidente Paz Pereira y la Central Obrera Boliviana (COB), que puso fin al conflicto suscitado a raíz de la dictación del decreto supremo 5503, ha dado lugar a diversidad de reacciones, que van desde las que consideran que el Gobierno ha sido derrotado, hasta las que sostienen que, al contrario, fue el ganador de la pugna.
El hecho de que el Ejecutivo no dictó estado de excepción, lo que –según varias personas– hubiera restaurado el orden en el país, ha sido duramente criticado por éstas. Alguien escribió en una red social que no se negocia con terroristas, porque es un mal ejemplo y un peligro para la democracia y para el país. Un día, en cercanías de la plaza Murillo un ciudadano pidió a los policías gasificar “de una vez” a los mineros que estaban bloqueando las calles. Otras personas utilizaron adjetivos durísimos contra el Presidente y los ministros, lamentando que no hubiera ganado la elección Tuto.
Un tutista consumado escribió: “Muchos sabíamos que Tuto Quiroga, su equipo técnico y sus candidatos a parlamentarios, tenían el Plan de Gobierno correcto, los contactos y pre compromisos con fuentes de financiamiento estratégicas y la capacidad política suficiente para solucionar la crisis múltiple provocada por el maZZismo durante 20 años de........
