Trump, el ‘gran dictador’ del siglo XXI
Imagínense que hace una década un cineasta realizara una ficción en la que un presidente del Partido Republicano de Estados Unidos decidiera enviar a la Guardia Nacional a intervenir en ciudades gobernadas por los demócratas o pusiera en marcha una auténtica cacería contra personas migrantes; que jugara a repartir aranceles por el mundo según sus particulares criterios; que castigara económicamente a las universidades que no comulgan con sus ideas reaccionarias y persiguiera a los defensores de los derechos humanos, prohibiendo su entrada al país o congelando sus cuentas corrientes. Amenazando sin el menor disimulo a los periodistas y a los medios de comunicación críticos. Proponiendo convertir a la Gaza destruida por su aliado Netanyahu en un resort turístico. Despreciando a la Unión Europea y apoyando a sus partidos ultraderechistas como salvadores patrióticos. Bombardeando impunemente Venezuela al margen de cualquier legalidad internacional para así sustraer su enorme riqueza petrolífera. Atacando hasta cinco estados en 2025, al margen de Naciones Unidas, coqueteando permanentemente con otro reaccionario como Putin…
Pensaríamos, sin duda, que se trata de todo un derroche de desmesurada imaginación, de circunstancias anómalas imposibles de plasmar en la realidad de la veterana democracia estadounidense y, asimismo, en un mundo con unas mínimas reglas de juego internacionales. Sin embargo, todo eso y mucho más está ocurriendo desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025; y todo apunta a que esa situación autoritaria -bañada con intervenciones excéntricas, disparates e insultos-, se consolidará e incrementará en el periodo próximo. Chaplin podría hacer hoy una versión actualizada de El gran dictador.
En el ámbito de la seguridad, Trump cuestiona la Alianza Atlántica, al aplicar una política unilateral que deja a Europa en situación de enorme debilidad. En materia económica impulsa una política proteccionista con la imposición arbitraria de aranceles. Sus decisiones regresivas se reflejan también en los propios Estados Unidos, con el........
