El espejismo del atajo
En breve comienza a rodar 2026 mientras vivimos en una época obsesionada con la velocidad. Todo debe ser inmediato, eficiente y optimizado. El éxito rápido se celebra, el esfuerzo prolongado se desprecia y la paciencia se confunde con pasividad. En este contexto, el atajo se presenta como una virtud: llegar antes, gastar menos, esforzarse lo justo. Sin embargo, la experiencia demuestra una verdad incómoda: el camino corto casi siempre termina siendo el más largo porque el atajo suele nacer de una buena intención mal entendida. No se trata de pereza, sino de pragmatismo mal aplicado. Queremos resolver un problema sin atravesar su complejidad, obtener un resultado sin asumir el proceso que lo sustenta. El problema es que muchos aprendizajes, relaciones y estructuras no admiten simplificación sin coste. Cuando se ignoran........
