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La extrema derecha y el “rojopardismo”

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21.09.2026

Hay palabras que nacen en un rincón concreto de Europa y terminan describiendo algo que nos concierne a todos. El “rojopardismo” -del alemán “Rot-Braun-Allianz”, la alianza roja-parda- es una de ellas: la coincidencia, cada vez más frecuente, entre sectores de la extrema izquierda y de la extrema derecha en torno a un mismo repertorio de discursos y, en ocasiones, de votos. No hablo de una fusión ideológica, sino de algo más sutil y peligroso: la erosión compartida de los consensos que sostienen la democracia liberal europea desde 1945.

Alemania ofrece el ejemplo más nítido. El Bündnis Sahra Wagenknecht (BSW), escindido de Die Linke, combina banderas históricas de la izquierda -justicia social, crítica al poder económico- con posiciones hasta hace poco patrimonio casi exclusivo de la extrema derecha: rechazo a un sistema europeo de defensa propio, escepticismo ante las sanciones a Rusia y un discurso antiinmigración. En Sajonia y Turingia, la convergencia ya no es solo retórica: se han registrado coincidencias de voto entre el BSW y Alternativa para Alemania (AfD) en mociones concretas. No son coaliciones de gobierno, pero sí son grietas en un muro que parecía inquebrantable: el cordón sanitario frente a la extrema derecha.

Que esto ocurra en los länder del antiguo Este, donde AfD ya gobierna de facto en amplias zonas, no es casualidad. Ahí el desencanto con las élites, el abandono económico y la fatiga democrática han creado el caldo de cultivo para que los extremos, aun opuestos en su proyecto final, coincidan en muchos aspectos.

Las elecciones del domingo  6 de septiembre en Sajonia-Anhalt suponen un terremoto político para Alemania. AfD obtuvo alrededor del 44% de los votos y 39 de los 83 escaños, a solo tres de la mayoría absoluta. Es algo más que una victoria electoral: coloca a la extrema derecha a las puertas de gobernar por primera vez un estado alemán desde la Segunda Guerra Mundial.

El dato más inquietante es el posible papel del BSW. Aunque procede de la izquierda, comparte con AfD posiciones contra la inmigración, el establishment político y el apoyo militar a Ucrania, además de una mayor proximidad hacia Rusia. Su disposición a no excluir una cooperación con AfD podría romper el cordón sanitario que hasta ahora ha impedido a la extrema derecha acceder al poder y abrir, de hecho, una alianza tácita.

La trascendencia va más allá de........

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