Premio
¡Qué vergüenza! Tremenda vaina la que nos acaba de echar, compañero Trump. Eso no se le hace a nadie. La compañera María —Súmate— Machado le lleva su medalla de Premio Nobel y usted le da un recibimiento como el que le hubiese dado la dictadura. La puso a entrar por el garaje de la Casa Blanca y después la llevaron a un comedor popular y usted no le paró la mínima bola. Apenas le agradeció y la mandó directo al carajo. Coño, ese maltrato no es propio de un hombre de su alta alcurnia y pedigree. Nosotros, que habíamos confiado plenamente en usted y que lo dimos todo para apoyarlo, incluso con nuestras vidas, ahora usted nos deja en ridículo ante el mundo, que no se para ni un momento. Primero declara que la compañera María no era respetada por el pueblo venezolano y tampoco tenía el apoyo. De un solo coñazo, usted desmontó el triunfo del compañero Edmundo González; es decir, usted sabía que fue una farsa todo lo que hicimos para decir que ganamos, como también fue una farsa lo que ustedes montaron con el Cartel de los Soles. Así que somos los mismos. Para serle........
