La desindustrialización en el Tercer Mundo y su superación
Definitivamente la desindustrialización en el Tercer Mundo ha tenido consecuencias devastadoras, manteniéndolo en la posición marginal, con el aumento de la pobreza y exacerbando otros problemas sociales. A medida que las economías en desarrollo han sido objeto de políticas neoliberales, muchas industrias nacionales se han visto forzadas a cerrar o reducir su tamaño debido a la competencia global. Esto ha resultado en un aumento del desempleo y en la pérdida de medios de vida para millones de personas.
Históricamente, no existen precedentes de alguna nación que haya alcanzado un alto nivel de vida y autonomía nacional sin pasar por un proceso de industrialización sólido. La industria manufacturera es el principal motor de productividad; a diferencia de los servicios o la exportación de materias primas, la fábrica genera "encadenamientos productivos" que fomentan la innovación y la capacitación técnica masiva. La industrialización es una premisa del desarrollo.
La desindustrialización prematura en el Sur Global representa una barrera estructural que compromete la soberanía y el bienestar de millones. A diferencia de las naciones desarrolladas, que se desindustrializaron tras alcanzar altos niveles de ingresos, muchos países en desarrollo han perdido su base manufacturera antes de consolidar una clase media robusta, quedando atrapados en la "trampa del ingreso medio".
Esto ocurre........
