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Hegemonía, coerción social e intereses corporativos en las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos en el siglo XXI

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22.05.2026

La confusión, de accidente cognitivo a categoría estructural del poder. A lo largo de la historia del pensamiento occidental, la confusión ha sido tratada, en apariencia, como una condición secundaria del conocimiento: un estado transitorio de ambigüedad, una fractura de la claridad o una suspensión momentánea del juicio racional. Sin embargo, una lectura más profunda de la tradición filosófica, filológica y política permite afirmar que la confusión no constituye únicamente una anomalía del entendimiento, sino que puede convertirse en una categoría estructural del poder. En otras palabras, la confusión no solo afecta la mente del individuo, también puede organizar sociedades, orientar narrativas, producir obediencias y legitimar sistemas de dominación.

Etimológicamente, el término confusión proviene del latín confusio, derivado de confundere: mezclar, verter conjuntamente, desdibujar límites, unir lo que antes poseía una diferenciación clara. Esta raíz filológica es profundamente reveladora. La confusión no significa solamente “no comprender”; implica, más radicalmente, la disolución de fronteras conceptuales entre verdad y apariencia, entre hecho e interpretación, entre autonomía y dependencia. Allí reside su potencia política.

Desde los diálogos platónicos, especialmente en la figura de Sócrates, aparece una dimensión inicial de esta problemática. Sócrates no elimina la confusión, la provoca. A través de la ironía socrática y la mayéutica, introduce al interlocutor en una zona de inestabilidad intelectual donde la certeza previa se derrumba. El individuo, convencido de saber, descubre que ignora. Esta confusión dialéctica posee una finalidad emancipadora, conducir al sujeto hacia una conciencia crítica superior. No obstante, esa misma estructura filosófica —la suspensión de certezas— puede invertirse históricamente y transformarse en mecanismo de control. Lo que en Sócrates era pedagogía del pensamiento, en estructuras de poder puede convertirse en ingeniería de incertidumbre. Esa inversión adquiere una relevancia extraordinaria en la modernidad y, con mayor fuerza, en el siglo XXI.

De la razón crítica a la razón limitada, Kant y la frontera del conocimiento. Immanuel Kant ofrece una inflexión decisiva en esta genealogía. En la Crítica de la razón pura, Kant demuestra que la razón humana posee límites intrínsecos. Cuando la razón pretende extenderse más allá de la experiencia, entra en contradicciones: las famosas antinomias. La confusión, por tanto, no es solamente error, es la consecuencia inevitable de una razón que se sobreextiende.

Este aporte es crucial para entender el presente. En la era digital y geopolítica contemporánea, las........

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