Chas Gracias Donald Trump, por los favores recibidos
A la pesadilla del sueño americano se le deslizó la máscara.
En el espejo de Palestina, los pueblos del mundo quedan, a su merced, del poder global, develando quien es quien, unos el dólar, otros los Brics. Al final no hay salida sensible, cuando todas las partes de la contradicción en lucha, aspiran el botín del modelo económico.
Mientras Dios, el milagro y El Salvador cruzan los brazos, mirando la muerte imperial en Gaza, a cambio de un trozo y un eructo del diablo (gas y petróleo). Ahí, queda disuelta la humanidad en el individualismo, para imposibilitar unirnos en la lucha: la de internacionalizar en el combate la respuesta de la lágrima.
Desde hace tiempo se le ha financiado a los pueblos amigos la deshonestidad, unos pagan negándonos tres veces la vida y la visa; otros imitando de payaso burdo se alían al enemigo, algunos con xenofobia y campaña mediática, o prestando las cárceles a cambio de dinero mal habido al cobrar por negar el derecho de andar por esta tierra de nadie haciendo el horizonte. Y todos la deben y todavía no pagan, ni con demandas.
Quien no incursiona integral al profundo y simple significado de la vida no sabrá preocuparse por el lugar al que pertenece, y menos acertar donde ir para coincidir con su carencia. Toda esta retórica viene al caso, en tanto que siempre se ha dicho, que el sueño americano no es un sueño sino una pesadilla, y para muestra un botón irrefutable, en estos momentos comprobado. Tampoco es una alternativa amable, pero sí un señuelo económico para incautos necesitados de saciar una pobre ambición.
Una caterva........
