Una falsa polarización
Si en el corto plazo no surge en Venezuela un movimiento patriótico con capacidad de movilización, organización y propuesta, la transición política quedará fuera de la posibilidad de que sea dirigida por quienes plantean una sociedad justa. En tal caso, la asumirá la ultraderecha progringa: esa corriente que, bajo el lenguaje del libertarismo, el mercado y la modernización, nunca se han sentido venezolanos sino vasayos norteamericanos y del gran capital, y por supuesto dejarían el país a merced de los intereses extranjeros y a una minoría concentradora de riqueza.
No se trata de una advertencia retórica. Cuando a un pueblo se le traiciona y despoja de toda esperanza y de la iniciativa política, como lo logró hacer el madurato y ahora el rodrigato, otros ocupan el espacio. La historia venezolana reciente demuestra que las crisis no producen automáticamente emancipación: también pueden producir desesperanza, fragmentación y la búsqueda de salvadores autoritarios o de recetas neoliberales que prometen orden mientras profundizan la desigualdad.
La pregunta decisiva no es solamente quién debe gobernar, sino qué proyecto social debe dirigir la transición. Sin un programa de salvación nacional, la lucha contra el sufrimiento provocado por el régimen capitalista puede convertirse en una lucha por administrar mejor la miseria, no por superarla.
El rodrigato y el mariacorinismo: una falsa disyuntiva
Venezuela vive atrapada en una falsa polarización. Por un lado se encuentra el rodrigato, expresión del continuismo burocrático, militar y estatal que ha convertido el poder público en un mecanismo de control, supervivencia y negociación de la burguesía que nace con la traición de maduro. Por el otro, el mariacorinismo, corriente burguesa antipopular y progringa que canaliza el rechazo social al rodrigato, pero que tampoco ofrece una alternativa transformadora capaz de responder a las necesidades del pueblo trabajador.
Ambos polos se presentan como enemigos irreconciliables. Sin embargo, comparten algo esencial: ninguno propone emancipar a los productores, a los trabajadores, a los campesinos,........
