Diálogo y reconciliación
El inicio de las excarcelaciones de los presos políticos abre una gran puerta a la esperanza. Por ello, los que amamos a Venezuela , y estamos comprometidos en superar la larga y gravísima crisis que vivimos, debemos trabajar con renovado coraje, mente lúcida y corazón generoso y solidario por lograr una auténtica reconciliación que se sustente en la verdad y la justicia, apueste por el bienestar de todos, asuma la diversidad como riqueza, y renuncie definitivamente al amedrentamiento, la violencia y la venganza. No podemos seguir por el camino de la rivalidad, el enfrentamiento, el odio y la destrucción del adversario. Necesitamos acercarnos al sufrimiento de las personas con una actitud de respeto y compromiso, recuperar la confianza en nosotros y volver a la política, como búsqueda del bien común, lo que exige competencia, solidez ética y capacidad de servicio y sacrificio. Cada palabra odiosa que se pronuncia, cada mentira que se dice, cada violencia que se comete, cada odio que se alimenta, cada actitud que impide o retrasa las soluciones, llenan las vidas de angustia e incertidumbre. .
Pasan los días y los numerosos problemas, en vez de resolverse, se agravan más, y las actitudes egoístas, dogmáticas y fundamentalistas nos empujan al abismo. En Venezuela, a las mayorías nos resulta cada día........
