Migración, explotación y la prostitución del lenguaje
Me parece surrealista, casi increíble. Hace apenas unos años nos habría parecido imposible llegar hasta aquí. Y, sin embargo, aquí estamos: viendo cómo Feijóo, cómo Abascal, cómo el PP y Vox al completo, definen como «invasores» a personas que huyen de una dictadura sátrapa, la marroquí, y de la miseria y la necesidad. Niños, mujeres y jóvenes que se han creído la historia de que, llegando a Europa, tendrán un futuro mejor. Una historia que, por desgracia, casi nunca es cierta.
El negocio de la mentira
Esta misma gente que llama invasores a criaturas es la que después lanza bulos en internet, diciendo que a quien llega al Estado español se le entregan «paguitas» y ayudas sin fin. ¿Hay mayor reclamo para la inmigración irregular que engañar a estos migrantes haciéndoles creer que, con solo pisar suelo europeo, su vida quedará resuelta?
Cada bulo que lanza esta ultraderecha alimenta precisamente la migración que dice combatir. Buscan el conflicto, buscan que el problema crezca para poder explotarlo políticamente después. Sus mentiras son el mejor reclamo para esa inmigración desesperada, y son mentiras porque, por desgracia, el llamado Estado del bienestar es ya, más bien, un Estado del malestar. Casi no queda justicia social. El escudo social es un decorado. No hay ayudas reales ni para las familias españolas que las necesitan, y muchísimo menos........
