Entre la incertidumbre y la esperanza
Vivir entre la incertidumbre y la esperanza, es vivir acosado por retos y posibilidades. O destinado a padecer los rigores de vivir entre peligros y oportunidades. Tan de prisa, que ni siquiera se tendría el momento exacto para disfrutar el tiempo necesario para disfrutar cualquier momento que conduzca a afianzar la vida en medio de instantes que induzcan la condescendencia, el sosiego, y la dignidad toda vez que tan particular conjugación de excelsas consideraciones, apeguen la existencia humana a valores trascendentales a partir de los cuales se afianza la vida.
No obstante, reconocer que la vida, en su esencia, es una apertura al mundo -desde luego, aceptando la temporalidad que implica la existencia- lleva a aceptar los muchos procesos de cambio o de espera que comprometen las consecuencias que de ello derivan. Es estar apresado o ser cautivo de la conjunción “incertidumbre-esperanza”,
La vida es una apertura al mundo. Pero asimismo, a la temporalidad, en medio de las particularidades que configuran y suceden en la vida. Lo cual acarrea propósitos a ser realizados entendiéndose estos como un permanente proceso de búsqueda y logros, que conducen a un fin. Tan comprometido fin u objetivo, a decir por el........
