Ojalá nacieran más niños con síndrome de Down
Ojalá nacieran más niños con síndrome de Down
Sería el signo más claro de que hemos aprendido a vivir orientados hacia el otro
Rocío López García-Torres
Cada 21 de marzo, con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, se repiten las palabras inclusión, diversidad o igualdad. Sin embargo, la realidad social y jurídica que rodea a estas personas revela una contradicción profunda: proclamamos su valor, pero seguimos permitiendo que su derecho a la vida sea más frágil que el del resto. Hoy, en España, un bebé con síndrome de Down puede ser abortado dos meses más tarde que cualquier otro (Ley Orgánica 1/2023). Ya al nacer no todos tenemos los mismos derechos.
Mientras la Agenda 2030 insiste en la reducción de las desigualdades, nuestra legislación mantiene una de las más dolorosas: la que afecta a quienes ni siquiera pueden defenderse. Hablamos de inclusión, pero aceptamos que la vida de algunos esté jurídicamente menos protegida. Hablamos de diversidad, pero eliminamos sistemáticamente a quienes la encarnan de forma más........
