Barcelona, 20 años después del Mobile
En 2006, Barcelona se convirtió en sede del Mobile World Congress (MWC). Pocos podían imaginar que aquel evento acabaría formando parte de la identidad económica de la ciudad. Durante años su éxito se midió por el impacto inmediato: decenas de miles de visitantes, hoteles al límite de ocupación y una proyección internacional difícil de igualar. El impacto económico directo estimado para esta edición que acaba de finalizar ronda los 585 millones de euros, un 4,3% más que el año anterior. Pero lo verdaderamente relevante es lo ocurrido en estas dos décadas.
Cuando el congreso llegó a Barcelona, el negocio del móvil estaba dominado por fabricantes de dispositivos y........
