Las imágenes que quedarán en el recuerdo nacional de la temporada televisiva
El rifirrafe de ayer, ya lo hemos olvidado. La refriega de hoy, mañana la olvidaremos. Pero seguiremos recordando con quién y dónde estábamos cuando la selección masculina de fútbol ganó El Mundial de 2026. Y les admiramos. Claro que sí. Por su deporte. Limpio, esforzado, cordial. Incluso disfrutón. Y porque se parecen demasiado a la sociedad que nos rodea. Son casi tan diversos como nuestros barrios. Y nos identificamos. O nos queremos identificar. Necesitamos alegrías compartidas que nos permitan coger aire de la charca de la mala leche nacional. Qué bien sienta sentirnos parte del triunfo. Que bien sienta ponernos de acuerdo. No nos llevemos prima económica, pero sí emocional.
La emoción siempre tan contagiosa. La de verdad, la que queda en la retina. A veces, con suspiro incluido. Como el que nos despertó contemplar a Gaudí apareciendo sobre la Sagrada Familia para dar ‘ok’ a su torre de Jesucristo recién acabada.........
