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Rubén MansoLibertad Digital |
El trabajo, por sí solo, no produce valor. Lo produce el deseo del que valora. Y si nadie valora el bien, no hay teorema marxista que lo redima.
El mercado financiero suele premiar la predictibilidad, y nada es menos predecible que un órgano del Estado intentando compensar los errores de otro.
Por eso conviene decirlo en voz alta, aunque a algunos les queme: el capitalismo es el sistema que más ha hecho por los pobres en la historia.