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Rubén MansoLibertad Digital |
La política se siente cómoda gestionando agregados: es más sencillo exhibir un PIB que sube que explicar por qué el ciudadano no es más próspero.
Necesitamos reformas que aumenten la productividad, faciliten la inversión en energías diversas y adapten el mercado laboral al invierno demográfico.
El pago de la deuda es la única gran partida del Presupuesto que no se gestiona. No se negocia, no se prioriza, no se recorta por decreto; viene...
Si la innovación no destruye máquinas sino conocimiento, las reglas del juego cambian para las personas. Y si la máquina aprende a razonar, ni el...
Existe una regla más vieja que la propia función pública: todo privilegio nace como excepción y se entierra como derecho adquirido
En una política convertida en concurso de estridencias, la verdadera rebeldía ya no consiste en gritar más fuerte.
Repartir capacidad de compra donde falta vivienda no abarata la vivienda: solo cambia quién gana la puja.
Los acreedores, como ya sabemos, no se conforman con cobrar el principal: traen, además, el manual de instrucciones.
No me culpen, una vez más, a los gobernadores del BdE: ni al recién llegado ni al anterior. La política monetaria les sigue viniendo dada.
El gasto en defensa, tan olvidado en España, puede acabar siendo la mejor defensa de la imagen fiscal de un Gobierno pacifista.
El trabajo, por sí solo, no produce valor. Lo produce el deseo del que valora. Y si nadie valora el bien, no hay teorema marxista que lo redima.
El mercado financiero suele premiar la predictibilidad, y nada es menos predecible que un órgano del Estado intentando compensar los errores de otro.
Por eso conviene decirlo en voz alta, aunque a algunos les queme: el capitalismo es el sistema que más ha hecho por los pobres en la historia.