Hay parejas que no se aman, solo se administran: cuando la rutina reemplaza la presencia emocional
Era una mañana de martes, por allá en el 2022. En el consultorio que ocupaba, cerca de Provenza, en El Poblado, olía a café recién hecho y la lluvia golpeaba suave las ventanas. Medellín amanecía gris.
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Ellos llevaban nueve años de casados cuando llegaron a consulta. Entraron juntos, pero no conectados. Recuerdo mucho a esa pareja porque representaban algo que veo frecuentemente: personas que siguen compartiendo la vida con un trato amable, pero dejaron de encontrarse emocionalmente hace mucho tiempo.
Buscaron ayuda porque empezaron a sentirse extraños viviendo juntos.
Buscaron ayuda porque empezaron a sentirse extraños viviendo juntos.
Ya casi no conversaban, la risa había desaparecido y los planes en pareja o familia fueron reemplazados por actividades del hijo o conversaciones que parecían reuniones de trabajo verificando una lista de tareas.
Sin darse cuenta, dejaron de habitar la relación y empezaron únicamente a administrarla.
Sin darse cuenta, dejaron de habitar la relación y empezaron únicamente a administrarla.
Lo más curioso es que no llegaban peleando.........
