Feliz Día del Idioma
Nuestra crianza se dio en un ambiente tranquilo, con matoneadores, sí, porque no faltan en la historia de la humanidad, pero tranquilo en el entorno familiar y afectivo, y en el ámbito educativo, a pesar de muchísimas limitaciones, que hoy casi han desaparecido por cuenta de la tecnología y del apoyo estatal. Disfrutábamos la televisión en el único canal, que comenzaba después de las cinco de la tarde y terminaba antes de las diez de la noche. Montábamos en bicicleta, alquilada o propia, y jugábamos en patota frente a nuestras casas, ante la furia justificada de nuestros vecinos, que recibían constantes pelotazos en sus puertas, y a veces salían a gritarnos –en serio– que no........
