Cuando la rebeldía no es el problema, sino el lenguaje
Hay una etapa en la vida de los hijos que suele descolocar incluso a los padres más pacientes: ese momento entre los 12 y los 14 años en el que todo parece convertirse en oposición, cuestionamiento y distancia. De pronto, ese niño que buscaba aprobación ahora desafía normas, responde con ironía o se encierra en un silencio incómodo.
Muchos lo llaman rebeldía. Y sí, lo es. Pero reducirlo a eso es perder de vista lo esencial.
Lo que los padres suelen interpretar como desafío, en realidad es un proceso profundo de construcción de identidad. El adolescente está dejando de ser niño, pero aún no sabe cómo ser adulto. Está en tierra de nadie. Y desde ahí, prueba, empuja, contradice. No porque quiera destruir la........
