La cara oculta de la nueva pirámide nutricional estadounidense
La nueva edición de las Guías Dietéticas para Estadounidenses (en adelante, GDA) de 2025-2030 ha generado un importante revuelo en medios y redes sociales, provocando una polarización entre seguidores y detractores. Su propuesta es, cuando menos, disruptiva, tanto en su representación gráfica como en sus recomendaciones. Pero apenas se ha hablado del fondo del asunto: por primera vez desde 1980, tras nueve ediciones en cuarenta y cinco años, se ha eludido el procedimiento científico estándar establecido para su elaboración.
El aspecto más llamativo de las GDA 2025-2030 es su representación gráfica, que rompe radicalmente con MyPlate (guía representada en forma de plato y vigente desde 2010) y con cualquier propuesta “piramidal” típica, desde sus orígenes en 1992 a sus evoluciones. Su actual plasmación es una suerte de pirámide invertida que crea un gradiente visual, de más a menos, entre los alimentos más recomendados, en la parte superior, y los menos, abajo.
No es un formato novedoso. En 2017, el Instituto Flamenco de Vida Saludable hizo una propuesta idéntica, pero con dos diferencias claras: además de explicar el porqué de este gráfico y su interpretación, sus contenidos eran netamente diferentes –e incluso contradictorios– con las actuales GDA.
En lo que se refiere a sus contenidos, las nuevas guías incluyen evidentes autocontradicciones y........
