Por allá en los sesenta, por Marcial fonseca
Por allá en los sesenta, por Marcial fonseca
Esta década llegó cuando él terminaba la primaria e ingresaba en el Colegio del pueblo al mismo tiempo que la televisión hacÃa la entrada en su casa. Acostumbrado al cine como estaba; fue sorprendido por Popeye el marino y Tom y Jerry de la pequeña pantalla.
Antes sus diversiones eran las series de cine, por cierto, solo los martes; y por las buenas pelÃculas los jueves, sábado y domingo. Asistir al cine le salÃa por tres reales a la semana.
Algo que hacÃa frecuentemente era escudriñar los libros de la biblioteca de su padre. En esa época llegaban a su casa muchos libros donados por el Gobierno Nacional gracias a la actividad edilicia del progenitor.
Recuerda su primera lectura rondando los once años: Ana Isabel, una niña decente, de Antonia Palacios; le gustó tanto que se consideraba pastoreño; luego incursionó en los libros de editoriales argentinas de páginas ocres y de maquetado a doble........
