Oficio para respirar
Tres puntos importantes para el Valencia ante Osasuna en Mestalla. / Eduardo Ripoll
Hay victorias que valen tres puntos y hay triunfos que valen oxígeno. La del Valencia CF ante Osasuna en Mestalla pertenece a la segunda categoría. No fue una tarde de fútbol brillante ni de fuegos artificiales previos a Fallas, pero sí una de esas actuaciones que sostienen temporadas y cambian inercias. Ganar en casa, ante un rival incómodo que venía en buena racha, y poner tierra de por medio con los puestos de descenso es mucho más que una estadística: es un mensaje.
El Valencia entendió el contexto. Después de semanas mirando de reojo la zona roja, el equipo sabía que no podía fallar. Y no falló. No jugó un partido memorable, pero sí uno serio, ordenado y competitivo. De esos que se construyen desde el compromiso colectivo y la responsabilidad individual. De esos que no siempre levantan aplausos entusiastas, pero sí generan respeto.
En el centro del campo emergió la figura de Guido Rodríguez. Su partido fue el retrato perfecto de lo que necesitaba el........
