Competir ya no es suficiente
Competir ya no es suficiente
El Valencia CF volvió a tropezar. Esta vez en La Cerámica, ante el Villarreal CF, en un 2-1 que deja más frustración que resignación
Corberán, gritando desde la banda / LaLiga
El Valencia CF volvió a tropezar. Esta vez en La Cerámica, ante el Villarreal CF, en un 2-1 que deja más frustración que resignación. Porque el partido fue extraño, cambiante y profundamente injusto en su desenlace, pero también volvió a evidenciar que este equipo sigue jugando con fuego en demasiadas fases del encuentro. Porque, además de competir, hay que saber jugar y ganar partidos.
La primera parte fue para el olvido. Con un Villarreal dominador, tan solo algún fogonazo hizo que el Valencia diera sensación de peligro. El conjunto de Mestalla se adelantó desde el punto de penalti, con personalidad de Ramazani, pero el gol no cambió la inercia emocional del equipo. Se jugaba sin mando, sin colmillo y, sobre todo, sin contundencia defensiva. El empate llegó en una acción mal defendida, de esas que encienden todas las alarmas: desajuste, falta de intensidad y sensación de fragilidad. El segundo, desde los once metros por unas........
