El fantasma en el trono: la invisibilidad de Mojtaba Khamenei y la paradoja de la autoridad teológica
La República Islámica enfrenta una anomalía perturbadora: desde su designación como líder supremo hace apenas cuatro meses, Mojtaba Khamenei permanece como una figura espectral, invisible a los ojos de Irán y del mundo. Su ausencia en las ceremonias fúnebres de su padre fue absoluta, ni siquiera un mensaje escrito, ni una voz grabada que legitimara su autoridad incipiente.
En un momento de turbulencia sin precedentes, con un conflicto aún activo, una economía asfixiada por sanciones y brotes de malestar social violentamente reprimidos, el país permanece gobernado por un cifra política, por un vacío que amenaza colapsar las estructuras mismas que lo sostienen.
La crisis revelada en esta ausencia no es meramente una cuestión de protocolo diplomático o de prudencia operativa. Toca el corazón de un dilema teológico-político que la República Islámica nunca ha resuelto satisfactoriamente. El líder supremo, a diferencia de otros jefes de estado, encarna según la ideología oficial de Irán la representación terrena del Duodécimo Imán del chiísmo, una figura desaparecida en el siglo noveno.
La legitimidad del sistema........
