Criticar y no morir en el intento
Primero que todo debe quedar claro que uno de los recursos más preciados para salvaguardar lo que importa y mejorar lo que existe son la crítica y el disenso. Tiene dos variantes: el quehacer de los partidos políticos opositores, hoy en una profunda crisis y extravío ético, y el que realiza la sociedad a través de los grupos de interés, las organizaciones civiles y, especialmente, los medios de comunicación. No todos, porque es explicable que haya pluralidad de opiniones, entre ellas la de quienes favorecen el estado de cosas y al gobierno.
La calidad de un gobierno depende de la crítica. Las autoridades, en cualquier circunstancia, resienten la opinión o las expresiones adversas; a las de estos tiempos les indigna y reaccionan con exceso, abusando de los recursos públicos frente a los señalamientos críticos a ellos y sus asociados. Con el obradorismo, por su autoritarismo esencial, el país normalizó que las autoridades hicieran uso de recursos que pertenecen a los ciudadanos, como la libertad de expresión o el derecho de réplica. Las autoridades tienen margen para responder a la crítica y al........
