Ojo con la tasa de cambio
En 1991, a través de la ley de convertibilidad, Argentina estableció la paridad de su moneda con el dólar. Con la medida, la oferta de pesos equivaldría a la cantidad de reservas internacionales en dólares, por lo que se impuso una férrea camisa de fuerza contra la fuerte expansión del gasto público soportado por emisión e impresión de pesos.
La sobreoferta monetaria había conducido a Argentina a una hiperinflación los años anteriores. Se ponía así fin a la total pérdida de confianza de los argentinos en su moneda como medio de pago o para acuñar y preservar valor. La paridad cambiaria fue exitosa porque generó desinflación inmediata, confianza y estabilidad para la inversión productiva y se tradujo en buen desempeño del crecimiento económico.
Cinco años después, el péndulo de un dólar débil que había coadyuvado a las exportaciones argentinas empezó a revertirse. La era de internet y su productividad en Estados Unidos, la crisis asiática, así como la crisis rusa, impulsaron un dólar fuerte mundialmente, desencadenaron ataques especulativos o la depreciación de las demás monedas, incluyendo las de los socios y competidores de Argentina.
Con ello se dio un encarecimiento de las exportaciones argentinas y un abaratamiento de importaciones........
