Mafalda y la comadreja
Mafalda, el personaje de Quino, es una figura universal y se caracteriza porque siempre hace la pregunta correcta en el momento preciso. Entre las muchas viñetas memorables hay una particularmente reveladora. En ella, Felipe cree que por fin ha dado respuesta a la gran pregunta sobre qué será en su vida adulta. Emocionado, se lo anuncia a Mafalda: “Ya sé qué voy a ser cuando sea grande: voy a ser especialista”, le dice con orgullo. Mafalda lo mira y le hace una pregunta simple y sensata: “¿Especialista en qué?”. Felipe se queda en silencio y termina alejándose, triste y desanimado, como si acabara de descubrir que, en realidad, no había logrado avance alguno. Felipe pensaba que “especialista” significaba algo inequívocamente positivo. Buscaba el prestigio de la etiqueta sin haber identificado la necesidad de darle contenido.
La viñeta, además de graciosa, es un diagnóstico de algo más general. Hoy, que abundan las instituciones que se dicen “con propósito” y que la discusión de las políticas públicas se lleva a cabo en el terreno de los “propósitos superiores”, quizá valga la pena reflexionar, igual que el Felipe de Quino, si es que no estamos usando “con propósito” en busca........
