Campana sobre campana
Es la época del nacimiento de un niño, en pobreza y adorado por ángeles, pastores y reyes. La historia ya la sabe, la cuenta Mateo hace dos mil años. Gobernaba Augusto, el primer emperador de Roma. El niño fue llamado Jesús y nació en Belén, en la actual Cisjordania. También le llamarían Mesías, el que vendría a cambiar la historia, según los libros sagrados. Es verdad que cambió la historia, no la de su pueblo, que era el judío y que lo sigue esperando, sino la de Occidente y de Oriente Medio. La cambió tanto que los tiempos empezaron a contarse “antes de Cristo” y “después de Cristo” (Cristo es “Mesías” en griego). Las fuentes históricas se refieren poco a Jesús: fue bautizado por San Juan, predicó amor y paz y, por eso, fue crucificado por Poncio Pilatos.
La prédica está en unos evangelios escritos tiempo después, con el frágil recuerdo de la memoria. Pero eso tiene su valor. La Ilíada, por ejemplo, no es la historia de la guerra de Troya (en rigor fueron varias) entre los aqueos (griegos) y los troyanos (turcos); ni la causa........
