Vito Quiles
La periodista Sarah Santaolalla ha denunciado ante un juez al desinformador ultraderechista Vito Quiles. El compi-bulos de Alvise Pérez la siguió en un Mercedes desde la sede de RTVE, donde acababa de participar en una tertulia, hasta su domicilio. Seguramente para difundir en sus desagües televisivos (me resisto a llamarles canales) la dirección de Santaolalla, con el fin de desvelar dónde vive y marcarla como objetivo.
¿Objetivo de quién? Es inquietante la respuesta. Con los ultras envalentonados en su delirio supremacista, cualquier cobarde con un par de rayas, dos esvásticas tatuadas en el cuello y un whisky con viagra puede ser letal.
Cuando suceda algo, nos lamentaremos lacrimosamente y hablaremos de un lobo solitario, de un loco que ha provocado la tragedia, de un out-sider, de un borracho, de un asocial, de un drogota indetectable. Y seguramente sea cierto.
Pero ese pirado nunca hubiera sabido dónde ni contra quién disparar su odio si no fuera por los datos que proporcionan soplones como Vito Quiles. Es lo que se llama autor intelectual del delito. Salvo por el hecho de que este don Vito, de intelectual, no tiene........
