La obsesión 'Kichi' y un aviso a la izquierda
Por más que miro y remiro la acusación de la Fiscalía contra el exalcalde de Cádiz, José María González, Kichi, uno de los regidores del cambio cuando la izquierda a la izquierda de la socialdemocracia (a veces) del PSOE ilusionaba y llenaba plazas, los indicios ahí recogidos sobre un presunto asesor fantasma que el alcalde habría infiltrado para hacer el Mal se me hacen bola. Se lo voy a resumir a usted de la mejor manera posible y con la precaución siempre de que no soy jurista, sino periodista, que trata de llegar al fondo, entender y explicar las cosas consultando aquí y allá y con la observancia propia de mi oficio, esto es, entre otras singularidades, dejando constancia de que a Kichi lo han denunciado hasta 14 variopintas veces y todas ellas se han archivado. Un Ada Colau en Cádiz.
Vaya por delante, que ustedes se preguntarán qué gana la Fiscalía, los tribunales o el PP (acusación popular junto a Comisiones Obreras, luego les cuento) denunciando a un exalcalde que lleva tres años alejado de las instituciones y los partidos políticos, no así de la política, entiendo yo, porque política es hasta el aire que respiramos. La denuncia contra Kichi y su equipo no cae en saco roto, ni mucho menos y sobre todo, teniendo en cuenta, por un lado, el momento de judicialización de la política y viceversa que vivimos y, por otro, que los archivos de las denuncias nunca tienen la trascendencia mediática de la apertura de una causa o una imputación. ¿Qué persona de buena........
