El muñeco de vitrina
A escasas tres semanas de tomar posesión como presidente de la república; el muñeco de vitrina, comienza a degustar la primera derrota que le propinó el congreso de la república, en la elección de sus mesas directivas y demás cargos representativos del andamiaje legislativo, a instancias de los jefes Petro y Uribe, que resuelven políticamente todo en nuestro país, y pueden propiciar un gran acuerdo nacional.
La política colombiana tiene esa virtud cruel: en 24 horas pone a unos protagonistas en el podio de los triunfadores y al día siguiente les voltea la arepa y los coloca en la banca de los derrotados. Ningún integrante de la célula congresional, está por encima de los acuerdos políticos. Eso le pasó al candidato de Abelardo.
La derrota del gobierno entrante, en la elección de la presidencia del Senado, no solo fue la pérdida de una votación; es un mensaje de cómo se están moviendo las mayorías, los egos y los cálculos de poder en el Congreso. Lo ocurrido, es el termómetro de hasta dónde llega y hasta dónde no llega, el proyecto político de extrema derecha que De la Espriella pretende instalar en nuestro país, sin trayectoria alguna; por fuera de los partidos tradicionales y con el anuncio mendaz de refundar la patria, para que cese la horrible noche en que se convirtió el gobierno Petro, para nuestra democracia. Por ahora, su narrativa de destripar a la izquierda, encarcelar y extraditar a Petro, y borrar de la política colombiana al Centro Democrático, han quedado aplazados; y si se pone muy bravito, garrote es lo que se le viene encima.
De paso por el monumento a la Gaitana de nuestra ciudad, observe a dos mujeres acompañando a un hombre que chupaba cerveza póker sin tentación; su rostro reflejaba nostalgia, frustración y resaca electoral. La escena ocurría en un bar elegante, seguro y exclusivo de la ciudad, denominado las Caqueteñas, donde se consigue cerveza muy barata y hasta un botellazo o una puñalada, si el cliente se pasa de listo y camorrero, dicen los paisanos que visitan el reconocido establecimiento. Al mirar la escena con detenimiento,........
