Uno empieza a olvidar cómo era antes
Ya no hablamos de las tarifas de ETECSA. El tiempo y la continuidad de un mismo escenario nos conducen por el triste camino de la normalización.
La decisión —casi siempre sorpresiva— se toma; las personas reaccionan y, en algunos casos, llega la explicación: “hay que entender”; “es la única manera”; “será provisional”. El eco de la resistencia dura unos días, hasta que adaptarse se convierte en el jarabe que alivia la supervivencia.
Uno empieza a olvidar cómo era antes, y tal parece que las nuevas listas de precios siempre estuvieron ahí. Tal parece que los ciudadanos sin familiares en el extranjero siempre han sido de tercera categoría.
Ya no hablamos de las tiendas en MLC. Esas que aparecieron para recaudar las divisas que el Estado necesita, entre otras cosas, para surtir la canasta básica y las tiendas en moneda nacional, donde íbamos a tener acceso a lo esencial.
Los alimentos pasaron a MLC y la escasez llegó para abrirle paso a la galopante propiedad privada. Hoy, el MLC pierde su valor, crecen las tiendas en dólares, es bienvenida la tarjeta Clásica y los precios los determina una tasa no oficial sobre el mercado informal de divisas.
Tal parece que los ciudadanos........
