La herida
Monumento de homenaje a las víctimas del accidente del Metro en València / AC
Hay heridas que nunca se cierran. Pueden acabar produciendo una septicemia, cicatrizarse o mantenerse toda una vida con curas paliativas. Sin embargo, la sociedad es un cuerpo diferente. Algunos dicen que no existe, igual que niegan el cambio climático y queman en la hoguera la Ilustración. Pero la sociedad es más que la suma de unos individuos y sus ambiciones. Hay algo común que supera el universo propio de cada cual. Un estado de ánimo colectivo. Por eso, cuando una sociedad sufre un fallo de consecuencias dramáticas y sangra, tal vez el dolor punzante de esa herida desaparezca, pero siempre queda la memoria del mal. El recuerdo de la herida.
Hace veinte años, en torno al mediodía, se silenciaron para siempre los sueños y aspiraciones de 43 vidas valencianas. Tras ese fatídico instante, todo devino una pesadilla suficientemente relatada por medios de comunicación como Levante-EMV........
