Darío Felman, el goleador providencial
Los goles de Darío Felman salvaron al Valencia de más de un aprieto. Muchos de sus tantos resultaron providenciales. El delantero argentino no respondía al perfil del clásico delantero oportunista que resolvía dentro del área, tampoco destacaba por un gran olfato realizador. Su principal virtud era el instinto para aparecer en momentos cruciales y desatascar situaciones delicadas. Nacido en Mendoza, se le consideró como el escudero ideal de Mario Alberto Kempes. Felman asumió un papel sacrificado que facilitó las irrupciones meteóricas del “Matador”. Sus movimientos y desmarques resultaban fundamentales, trabajaba para el equipo, y no buscaba el lucimiento personal.
Por añadidura, Felman exhibía una velocidad endiablada que ponía en aprietos a los rivales gracias a sus esprints vertiginosos. No daba nunca el balón por perdido y sacaba petróleo de acciones, aparentemente, intrascendentes. Trabajador incansable, luchador constante, no se arredraba ante las “caricias” de los zagueros. Darío Felman era el tercer argentino de la delantera, junto a Kempes y Valdez, en una plantilla de marcado acento sudamericano, a la que se añadían los paraguayos “Lobo” Diarte y Cabral. Su aterrizaje se produjo en la temporada 77-78, y su llegada resultó de lo más rocambolesca.
La fallida opción por........
