Venezuela no es solo petróleo
Hay que ser muy ingenuo, muy cínico, o muy idiota, para seguir hablando del Derecho Internacional como si fuera un dogma sagrado inquebrantable y no lo que en realidad es: una fina manta que las potencias se echan por encima cuando tienen frío y que tiran al suelo cuando les estorba. Sobre todo después de lo que hizo Rusia con Ucrania. También hay que ser un “todologo” de tres al cuarto para simplificar el fin último de la acción militar llevada a cabo a una cosa: el petróleo.
Cualquier potencia actúa según sus intereses desde la lógica de la realpolitik. Así lo hizo Rusia con Ucrania y antes con Georgia, y así lo ha hecho D. Trump que ha atacado Venezuela vulnerando cualquier norma legal o moral que se nos ocurra, recordando ambos casos –a más de uno le hacía falta– que las armas pesan más que los párrafos presentes en la Carta de la ONU. Y que nadie puede evitarlo sin responder con los mismos instrumentos: las armas.
Es importante que la gente vaya entendiendo cómo funciona actualmente nuestro mundo. Un mundo que se erige sobre un sistema multipolar en donde las grandes potencias se reparten zonas de influencia e intereses, y donde la UE parece estar pescando –dicho sea de paso–. El Derecho Internacional, sin un poder detrás contundente, es simple y llanamente pura literatura. Papel mojado. Lo confirma la lógica más básica que ya Webber anticipó en su obra ‘La política como vocación’: una ley que nadie puede imponer no es una ley, es un deseo, una fantasía, una quimera que se esfuma como el humo ante el viento. Solo los tontos creen en ella. La historia entera de la humanidad se resume, con pocas excepciones, en esta triste evidencia, ¿o es que ya nos hemos olvidado de Chamberlain y su reunión con Hitler antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial? Cualquier catedrático o analista especializado dirá que en el Orden Internacional, cuando no hay un poder universal que haga cumplir la Ley, manda la fuerza como herramienta diplomática principal –lo que se conoce como ‘poder duro’ o hard power–. Estados Unidos fue la “policía” del globo durante décadas, pero ese papel se esfumó........
